¿QUÉ LEEN LAS HADAS?

¿QUÉ LEEN LAS HADAS? -LA HERMOSA MUERTE

¿QUÉ LEEN LAS HADAS?

LA HERMOSA MUERTE

“Los ojos de Virginia se llenaron de lágrimas, y se cubrió el rostro con las manos.

   –¿Alude usted al jardín de la muerte? –dijo con voz apenas audible.

   –Sí; la muerte. ¡Qué hermosa debe ser la muerte! ¡Yacer sobre la oscura tierra, mientras las hierbas se mecen sobre nuestra cabeza, y escuchar únicamente el silencio! No tener ayer, ni mañana. Olvidar el tiempo y lo detestable de la vida; descansar en paz. Usted puede ayudarme. Usted puede abrir para mí el portal de la casa de la muerte, porque lleva el amor con usted y el amor es más fuerte que la muerte. Ahora –dijo–

Virginia tembló. Un frío estremecimiento la recorrió, y por un instante hubo silencio. Le parecía vivir un espantoso sueño.

El fantasma volvió a hablar con una voz cual sollozo del viento.

   –Ha leído usted alguna vez la vieja profecía del ventanal de la biblioteca?

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   –Muchas veces –contestó la jovencita levantando la vista–. La sé de memoria. Está escrita con unas extrañas letras negras y es muy difícil de leer. Consta de sólo seis líneas: …”

Fuente: “El Fantasma de Canterville y otros relatos”, Oscar Wilde, EMU, edición de 2017, pág. 44

¿QUÉ LEEN LAS HADAS?

¿QUÉ LEEN LAS HADAS? -Gato encerrado

¿QUÉ LEEN LAS HADAS?

“Si de literatura felina hablamos, es imprescindible ocuparnos de los ambiguos Lola y Petruchka de Andamos huyendo Lola (1980), pero hablar de Elena Garro es hablar de sus gatos y de gatos en general. La poblana, una de las mejores escritoras que en México hemos tenido, murió rodeada de gatos, entre bolas de pelo y pulgas y sin recibir el reconocimiento que sin duda merecía. Escritora neurótica, delicada y hermosa en su juventud; voluble, talentosa, genial, innovadora y amante de los gatos. La sombra gigante y egocéntrica de Octavio Paz todavía oculta parte de la grandeza de la autora de La culpa es de los tlaxcaltecas, como la selva hace con las ruinas arqueológicas.

Sigamos caminando, deambulando por el pasillo desde donde hemos observado a los gatos en la literatura. Ahí está, mírenlo, Gato encerrado, de William Burroughs, texto ineludible y lúcido; Burroughs, como Elena Garro, son ilegibles sin los gatos, sin “sus” gatos”.

Fuente: “Gato. Tuya es la soledad, tuyo el secreto”, Efrén Minero, 1ra edición 2011, pág. 27

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LEYENDAS DE TLAXCALA

LA CALLE DEL ATAUD

Tal y como lo adelantamos, damos inicio en esta página a la sección “Leyendas Tlaxcaltecas”. Para fortuna nuestra el Sr. Carlos Tinaco Tbelarrúa pudo rescatar (y publicar en “El Sol de Tlaxcala”) entre otros, un viejo libro o cuaderno de historias, en el que estaba recopilada la leyenda en cuestión. Esto hace más de seis décadas. Y por lo que escribe, se percibe que dicho cuadernillo pudiera haber tenido al menos un siglo de existencia; es decir: estamos hablando de principios del siglo XIX. Una vez citado el crédito correctamente, es prudente, en la distancia del tiempo, agradecer tal publicación, porque aunque lacónica en datos históricos, es enriquecedora en lo cultural, e interesante en la descripción de la zona aludida. Y sin mayor preámbulo, iniciamos la leyenda, tal cual: 

URGANDO entre los infolios de unos libros viejos, salvados del mostrador de una tienda, di con un fragmento de la Historia de “La Calle del Ataúd”, antigua y estrecha encrucijada de esta noble e histórica ciudad de Tlaxcala; callejón que hoy conocemos con el nombre de “Calle de La Santísima por encontrarse en él la Capilla así llamada, y comienza frente al jardín de San Nicolás y desemboca frente a los manantiales de Xocotlán, donde se desperdicia, por ahora, inútilmente el agua potable. Atando cabos y descifrando caracteres de una letra original y borrada por los años de la historia me entretuve. 

Hacia el año de 18…  gobernaba en esta ciudad el coronel don Manuel Vaamonte, Caballero de la Orden de Alcántara que gozaba de regular estimación y respeto entre su gobernador, siendo uno de sus mejores amigos y colaboradores don Fernando Espejel de Montellano, hombre de amplia inteligencia de carácter apacible y diestro en el giro de espada; dotes estas que entonces causaban envidia. Ya que anunciaba que un coronel o un licenciado muy conocido en la provincia y con influencias en México, sucedería en el mando del gobierno de Tlaxcala al Caballero Vaamonte; y esto, con razón, había causado descontento y alarma en la sociedad y principalmente en los círculos dependientes de la audiencia. 

Cástulo de León Santillán, apuesto oficial español venido de Castilla en busca de aventuras y riquezas era uno de los más exaltados elementos de discordia, dispensado porque de él se contaban leyendas fantásticas de valor, y por entonces el intrépido alférez había tenido ciertas dificultades con don Fernando Espejel que vivía en la Calle del Aguador, que desemboca en las cuevas de Xocotlán, residencia aquella modesta y tranquila, donde viviera don Fernando, su esposa y sus hijos. 

Una noche, a las altas horas, dos caballeros de espada discutían acaloradamente en un obscuro rincón de la plazuela cercana a la calle del Aguador y por momentos se creía que llegarían a batirse; pero don Fernando, hombre de carácter apacible aunque valiente, y diestro en las lides, evitó la contienda, separándose con distinto rumbo. 

Al siguiente día los vecinos madrugadores y los aguadores del barrio de don Fernando, vieron con sorpresa y hasta curiosidad un ataúd frente a la puerta de la casa de dicho caballero, dando pávulo a toda clase de versiones. Horas después el ayuda del Alférez don Cástulo de León entregó para don Fernando recado de aquél, retándolo a batirse, agregando al pie de la misiva en tono burlesco que su ataúd estaba cerca de su casa para evitarle a su familia esa molestia, de suyo dolorosa. 

Don Fernando, como decíamos, apacible pero valiente, leyó sin exaltarse la carta que le enviaba su apuesto rival; él sabía de los arrestos inexpertos de los jóvenes que andan en busca de aventuras truculentas, “citas de honor”; pero como tocaban a su valor y amor propios, aceptó el desafío para la noche de ese mismo día, en el solitario y triste lugar de la plazoleta. 

Hubo intervenciones privadas para evitar la tragedia, pero nada se consiguió; y por la noche, cuando el reloj de la Capilla Real tocaba las diez, dos hombres embozados en negras capas se encontraron y se saludaron cortésmente. Después se despojaron de sus capas, se pusieron en guardia y comenzó la lid. 

Al principio don Fernando empezó a perder terreno, pero después logró arrinconar a su adversario contra el muro. El choque de las espadas iluminadas débilmente por la luz de un triste farolillo y la respiración fuerte y difícil de los combatientes eran ruidos bastante extraños para ese lugar tranquilo. 

En la brega don Fernando dirigió a su joven adversario las siguientes palabras: “No es tan bravo el León como lo pintan (nótese que su enemigo se apellida León); por mi espada que el ataúd le corresponde, y dispensad si el jubón os viene un tanto grandes”. 

Ante la osadía de esas palabras la lucha fue más encarnizada y en un momento la espada de don Fernando se hundió en el pecho de su enemigo, quien lanzando una maldición se desplomó en el suelo y sin ningún auxilio espiritual cerró los ojos para siempre. 

Cuando amaneció bien, D. Fernando salió de su casa rumbo a la del gobernante para informarle lo ocurrido, en tanto que los curiosos vecinos del barrio se apiñaban alrededor del ataúd donde se hallaba al descubierto el cuerpo del joven alférez don Cástulo de León Santillán que fuera respetado en aquellos tiempos por su valor y destreza en el manejo de la espada. 

Cuentan que se abrió un proceso que nunca se falló y que desde entonces hace algunos años se llamó la Calle del Ataúd a la que hoy conocemos por la calle de La Santísima. 

Tiene algo de solapador y tétrico la encrucijada de que me ocupo; en las noches, cuando he pasado por esos lugares solitarios y sombríos, siento respeto y miedo, al recordar aquella tragedia del ataúd. 

*  *  *  *

Hasta aquí la leyenda que en su momento conjuntó y publicó don Carlos Tinaco a mediados de los 50’s del pasado siglo XX. Después de ese nombre, como leemos, la “Calla del Ataúd” se llamó La calle de la Santísima” en razón de haberse inaugurado este pequeño pero hermoso templo, en el año de 1877. Hoy día, 2020, la nomenclatura de la citada calle es Tlahuicole (en el centro, ciudad de Tlaxcala). 

Con esta, hemos dado inicio en ‘La Galleta Libros y Café’ a esta sección de “Leyendas Tlaxcaltecas” (que han sido conjuntadas, hoy día, en el libro “Aromas de Leyendas Tlaxcaltecas”) mismas que fueron publicadas en su momento en diversos medios impresos; y que estarán publicadas, en un solo tomo, para el 2021; disponible para quien se interese por adquirir el ejemplar impreso o en formato electrónico. Nos saludamos en la siguiente leyenda: “Doña Elvira Camargo y el Anacoreta”. 

*  *  * 

“Duelo a muerte”
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Feng Shui

¿Qué es el Feng-Shui?

El Feng Shui es balance vital

Es el arte de vivir en armonía con la naturaleza, creo que es importante conocer este conocimiento milenario ya que nos ayuda a crear ambientes armoniosos, ahora que estamos más en casa debemos de tener una energía tranquila y calmada en ella, y no sólo en casa sino en todos los ámbitos de nuestra vida, en cuánta información procesamos, que a veces es mucha, así como las cosas físicas que acumulamos y que con el paso del tiempo, van estancando la energía a nuestro alrededor, trayendo caos, confusión, bajo rendimiento y enfermedades a nuestro organismo.

Si se descuidan, las casas también pueden enfermar.

Hace un par de meses tomé el curso, creo que llegó en el momento justo en que ya estaba ultra saturada de cosas, pertenencias del pasado, y no me sentía cómoda en mi espacio, ni con varios de mis pensamientos ni decisiones, me sentía abrumada y con miedo, con mucha incertidumbre.

Conocer un poco más a profundidad de esta filosofía, de este estilo de vida minimalista, me ayudó a superar el pasado, a deshacerme de cosas que ya no ocupaba, sobre todo ropa y chácharas que a veces uno conserva sólo por el recuerdo, y que eso estanca la energía, hace que nuevas cosas y situaciones no puedan venir con facilidad y tranquilidad a tu vida, y yo las deseaba tanto pero no sucedían, y me frustraba.

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El curso fue abrir la puerta y dar el primer paso a un nuevo hogar, tanto físico como mental.

No es que ya sea experta en el tema pero sí tengo más conciencia de la importancia de tener un espacio tanto interno como externo vital para guardar la salud, armonía e incentivar los tan necesarios cambios en nuestra vida.

Una casa es orden, el hogar.

Te recomiendo que también tengas nociones básicas de Feng Shui, tiene muchas, amplias ventajas y desde mi humilde opinión, ninguna desventaja por lo que he estudiado y aplicado hasta ahora.

El curso lo tomé en Udemy, con la profesora Mabel Barazarte, especialista en el tema.
No me pagan ni me patrocinan por recomendar este curso, sólo lo hago porque a mí me ha ayudado mucho, hace rato que lo retomé ví en la plataforma que hay ofertas, muchos cursos están en en $149 hasta el 26 de Octubre.

Udemy es una de varias plataformas que ofrecen amplia variedad de cursos, para principiantes hasta niveles avanzados pero bueno, hablar de plataformas educativas me llevaría otro post, que espero sea en estos días.

💌✨
Con amor y cariño:
LaGalleta Libros y Café

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Esta música es mágica, te puedes ir a la cama escuchándola y te relajará y también te sirve para las mañanas, para levantarte a gusto y de buen modo, eso + tu libro actual = PLACER
LEYENDAS DE TLAXCALA

“LA CALLE DEL ATAÚD”, LEYENDA. (avance)

El viernes 30 de este mes de octubre, les compartiremos (desde esta página: La Galleta Libros y Café) esta interesante leyenda, que se verificó a principios del siglo XIX, en la plazuela, hoy conocida popularmente como ‘Parque de San Nicolás’, adjunta al templo del mismo nombre, en pleno centro de la ciudad de Tlaxcala. A partir de esta tragedia, dicha calle fue conocida como “La Calle del Ataúd”; antes de ello se llamaba “La Calle del Aguador”.

Dicho nombre, la “Calle del Ataúd”, lo encontramos en el libro titulado “Cuaderno de los Mapas y relación de que se compone esta ciudad de Tlaxcala” que es una edición facsimilar editada en el 2013 por la Universidad Autónoma de Tlaxcala. La obra original data de los años 30’s del antepasado siglo XIX, lo que reafirma que, efectivamente, dicha calle era reconocida con ese tétrico nombre. Hoy día, 2020, el nombre oficial de la calle es “Tlahuicole”.

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Cástulo de León Santillán y Fernando Espejel de Montellano, fueron los actores de este suceso, cuyas funestas “vibras” perduran hasta hoy día: múltiples vecinos y paseantes de dicha zona, han “percibido” esas ‘sensaciones’ que causan temor, escalofrío y miedo, cuando en altas horas de la noche atraviesan dicha calle.

No se pierdan esta emocionante leyenda, con la que damos principio a la sección de “Leyendas tlaxcaltecas” en esta página, y que habremos de compartir periódicamente con todos ustedes. En tanto: les invitamos a que nos envíen comentarios, sugerencias y opiniones al respecto, para ir considerando toda aportación que gusten compartir con todos nosotros.

libros

Comentando libros -Gloria y Esplendor

Con esa magistral belleza literaria propia de la autora, Taylor Caldwell describe inicialmente el encuentro amoroso de dos jóvenes que abren sus mentes, pensamientos y corazón el enigmático hechizo que la bella Aspasia significa para el imberbe y bello Talias. Sin imaginar en ese momento ninguno de los dos el sorprendente destino que la vida les reserva, especialmente a quien se habría de convertir con el paso de los siglos y las culturas, una de las mujeres más bellas e inteligentes de la historia Universal.

El siglo de Oro de Grecia habría de ser testigo del encuentro amoroso, definitivo y terso; tormentoso y sutil del ilustre Pericles, aquel hombre tenaz, recto y de pensamiento brillante, con la hechizante belleza de Aspasia. Distinguida pareja, relevante en el conocimiento, la belleza y las ideas filosóficas imperantes, evidentemente habrían de despertar diversos sentimientos de odio, envidias e intrigas, mismas que a pesar de lo implacable que pudo haber sido, supieron nuestros protagonistas afrontar con no pocas dificultades.

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Caldwell, sumergida en las profundidades de la belleza humana, del florecimiento griego, de las enormes aportaciones filosóficas de la Grecia antigua al mundo moderno, describe con esa fineza y emoción el devenir no solamente de una cultura, o de una familia, o de una mujer. Transmite en su narrativa la necedad de un amor empecinado a defender contra todo y contra todos esa llama, única y momentánea que surge en la plenitud de dos corazones limpios. 

Fueron demasiados sueños los que Aspasia dejó en Pericles. Fueron noches incontables las que Pericles disfrutó el aroma, el calor y la ternura que una mujer, su mujer, Aspasia, emanaba en cada minuto, en cada rayo de luna y en cada amanecer. Musa en todos los sentidos, Aspasia fue el factor decisivo para que el Siglo de Oro de Grecia alcanzara el cenit de su grandeza. Pericles sucumbió físicamente, allá por el año 445 antes de Cristo; Aspasia también. Sin embargo es Taylor Caldwell quien mantiene viva la hermosa flama de una cultura que sembró en todo el mundo, por muchos años, el genio filosófico de Grecia, en su especial obra “Gloria y Esplendor”

Galletas de ayer, SANTO Y SEÑA

El Templo de San Nicolás, Ciudad de Tlaxcala

Un rinconcito de particular encanto es el denominado Parque de San Nicolás. Enclavado en pleno centro de la ciudad de Tlaxcala, a sólo una calle de la Av. Juárez (esq Guridi y Alcocer); mismo que a pesar de las vicisitudes propias de toda ciudad provinciana, ha salido avante para beneficio de sociedad en general.

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El parque citado tiene, además, un pequeño templo adjunto, también con el mismo nombre, que haciendo ‘mancuerna’ histórica y colonial, dan un toque de especial encanto y belleza a esa zona de la ciudad. Datos, de uno y de otro, se tienen pocos. Así que, recurriendo a mi maestro y tocayo, don José García Sánchez, consulté una de sus hermosas crónicas, publicada en El Sol de Tlaxcala, al finalizar la década de los 70’s, titulada “El Parque e Iglesia de San Nicolás” en la que da cuenta de interesantes datos que, por su veracidad e importancia, no dudo en compartir en estas líneas.

“Al lado izquierdo de la iglesia de San Nicolás –escribe José García Sánchez– se está reconstruyendo otra capilla. Falta su abovedado caído por la acción del tiempo o el referido terremoto. En su arquería tiene la siguiente fecha: marzo 3 de 1886. Y en el centro, hecho en piedra está un monumento mortuorio, con una placa de mármol que dice: “Librado López, junio 27 de 1898. Recuerdo de su esposa”. 

La crónica de don Pepito continúa espigando fechas, nombres, lugares y hazañas del citado abogado Librado López, quien “destacó en la política cuando fue gobernador de Tlaxcala el coronel Próspero Cahuantzi”. Vale precisar que antaño, dicho parque era conocido con el nombre de “Parque de los héroes”. Hoy día se le conoce como Parque de San Nicolás, el nombre del templo adjunto ha sido determinante en ello.

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“En nuestra juventud, de aquel abogado –concluye don José– solamente conocimos a sus hijos Guadalupe y Librado López, ya entrados en años y empleados de gobierno”. La crónica de García Sánchez, aunque breve, es interesante por los datos, relativos a los personajes que cita. En lo referente al vetusto templo de San Nicolás, adjunto a esta capilla, todavía refiere más datos históricos, que en otra ocasión habremos de comentar. Por último, adelantamos que adjunta a ese mismo parque, tenemos hoy día la calle Tlahuicole, que anteriormente fue reconocida como “La Calle de La Santísima” en razón del otro templo del mismo nombre que estaba (y sigue estando) al finalizar dicha calle haciendo esquina con Zitlalpopocatl. Dicha calle, “De la Santísima”, anteriormente fue reconocida como “La Calle del Ataúd”, esto ya a principios del siglo y mediados del antepasado siglo XIX.

Dicha leyenda, “La Calle del Ataúd”, se las habremos de compartir en próxima colaboración. Tiempo al tiempo…

¿QUÉ LEEN LAS HADAS?

¿Qué leen las hadas? -Pocahontas

¿QUÉ LEEN LAS HADAS?

Pocahontas

“OPECHANCANOUGH. Tío de Pocahontas, hermano mayor del gran jefe Powhatan. Fue Opechancanough quien entregó a la novia en la iglesia protestante de Jamestown, desnuda iglesia de troncos, hace tres años. No dijo una palabra durante la ceremonia, ni antes ni después, pero Pocahontas contó a John Rolfe la historia de su tío. Opechancanough vivió en otros tiempos en España y en México, fue cristiano y se llamó Luis de Velasco, pero no bien lo devolvieron a su tierra arrojó al fuego el crucifijo y la capa y la gola, degolló a los curas que lo acompañaban y recuperó su nombre de Opechancanough, que en lengua de los algonquinos significa el que tiene el alma limpia”.

Fuente: “Memoria del fuego I. Los nacimientos”, Eduardo Galeano, 1ra edición 1982, pág. 219

Galletas de ayer, SANTO Y SEÑA

Las ruinas pre hispánicas de San Miguel del Milagro, las Profanadas

Imagen de especial importancia para el estudio de Cacaxtla, “la ciudad sagrada” al decir del historiador Andrés Ángulo.

libros

Booktag: ¿Culpable ó Inocente?

1.- ¿Obsequias los libros que te obsequian?

Les voy a contar que, de todos los libros que me han obsequiado, que han sido como 30, sólo me he desprendido de dos, el primero de ellos fue Fotosíntesis, por Isaac Asimov, un compañero de la universidad llevó en un huacal varios de sus libros, colocó el letrero de <TOME UNO> y yo así de: “¡¿en serio, o es broma?!” él, muy amablemente, me invitó a tomar más de uno, lo leí y me dio mucha satisfacción pero sobre todo conocimiento.

Un día un joven me preguntó, con mucha desesperación si tenía algún libro a la venta de Isaac Asimov, me dijo que era su autor favorito y que no lograba encontrar uno de segunda mano, así que no dudé en mostrarle el que tenía yo, y con mucho gusto se lo llevó a $30, este libro no me dolió venderlo ya que, como dije antes, ya lo había leído y sé que se fue en buenas manos.

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Con otro obsequio de libros, que recibí el 14 de Febrero, me pasó que amé los libros, para mí, la investigación de la literatura antigua de medio oriente me resultó asombrosa, fue un obsequio con mucho cariño.



Pero pasado algún tiempo, lo vendí por una situación similar a la anterior: un joven me preguntó por literatura del medio oriente y dije que sí tenía libros así, le mostré el tomo I de “Medio Oriente, Perspectivas sobre su Cultura e Historia”, que ya había leído y disfrutado, que sabía lo muy bien investigado y escrito que estaba aquella obra, que tenía mucha información valiosa, muchos relatos de la literatura antigua y ¡a sólo $50! el joven no estaba tan convencido pero aún así se llevó el libro y de ésta situación en particular sí me duele, ya que para mí es sólo incertidumbre de si el libro cayó o no en buenas manos, aparte el precio estuvo súper accesible, y yo si estaba dispuesta a releerlo 😦

Saben, en aquellos tiempos que empezaba a vender libros, creía que tenía muchos, y me dolía cuando me preguntaban por uno y yo no lo tenía, entonces, o se los conseguía o vendía los que yo tenía, porque me hacía sentir de menos decirles a los lectores, “no, no tengo tal libro”, y ahora, ya más consciente del asunto, sé que los libros son infinitos, que nunca tendremos ni alcanzaremos a leer todos los que deseamos, pero aunque menos, me sigue doliendo no tener varios libros, ahora como lectora ya que tengo otro trabajo a parte de la venta de libros, que lo hago con mucho cariño.

Por lo tanto, para ésta respuesta lo admito, me considero: CULPABLE.

2.- ¿Haz mantenido contigo algún libro ajeno?

Para ésta respuesta les adelanto que a pesar de saberme CULPABLE no me da remordimiento, ya que miren, pasó así: Felipe, compañero de la universidad me prestó este muy buen libro, ENCERRADO CON LOS FARAONES y otros cuentos de H. P. Lovecraft en Febrero, pero pasamos por cuarentena, dejé de ser su vecina, desde entonces hasta ahora lo tengo aquí conmigo, bien resguardadito y bien leído, mucho miedo me ha causado, ¿te gustan los misterios, Egipto, sus rituales, las momias, las civilizaciones antiguas de las que muy pocos hablan, como Lemuria y Mu, la Atlántida, sientes fascinación e intriga por las criaturas de otras galaxias, las abducciones, los misterios del océano profundo, quieres espantarte un buen rato por las noches? Entonces este libro te quedará muy bien.

3.- ¿Haz mentido que no tienes algún libro para no prestarlo?

No, creo que eso es parte de un TOC, una manía que tengo, que decir, aunque sea por mentiras que no tengo algún libro, me hace sentir mal, porque resurgen en mí las ganas de tenerlo, bueno, no me pasa con todos, afortunadamente ya no, pero sí con la mayoría de los clásicos, igual gracias a que he leído más me he dado algunas decepcionadas con ciertas novelas, y me alegra no tener ciertos libros, aparte, si no lo quiero prestar no voy a mentir para quedar bien con esa persona, creo que es válido y mucho mejor decir la verdad, aunque duela en este caso simplemente decir: ESE LIBRO NO LO PRESTO A NADIE.

Me declaro: INOCENTE.

4.- ¿Haz hecho de menos un libro que te guste?

No hecho de menos pero sí he hecho que pasen desapercibidos, me explico: cuando iba a alguna librería, y sabía que por la naturaleza de ese ejemplar no lo tendría ninguna otra librería o sería muy difícil conseguirlo, lo guardaba en otra sección para que nadie se diera cuenta de él y así, a mi regreso, estuviera disponible para mí 🙂

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5.- ¿Doblas las páginas de los libros?

No me gusta pero sí lo he hecho, sobre todo antes, que me salía a leer sin separador ni lápiz, los post it a mí no me gustan para nada, entonces, cuando sólo éramos el libro y yo y había una frase de por medio que me gustara del libro, doblaba la esquina de la página.

Si la frase estaba en la parte superior doblaba aquella parte, si estaba en la inferior, abajito doblaba, si estaba en el centro doblaba más la hoja, había veces en que en una sóla página había muchas frases en, digamos, la parte inferior entonces doblaba y redoblaba, y siempre apuntando a la ubicación de la frases.

No es algo que me guste pero para mí es más cruel pasar desapercibida tal frase o párrafo que no doblarla, cuando me encuentro libros así tampoco es que me enfade, simplemente desdoblo y “plancho” y ya. No lo considero pecado, lo que sí es más cruel para mí es subrayar con marca textos, eso para mí sí lo es desagradable.

6.- ¿Le cuentas el final de un libro a quien a penas lo inicia?

No, eso sería muy mala onda. Me espero a que lo acaben y después lo charlamos. Me declaro: INOCENTE.

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7.- ¿Haz dicho SÍ haber leído un libro para quedar bien con los demás?

No, eso no. Simplemente me quedo con las ganas de tal libro, lo anoto en mi wish list y poco a poco los voy consiguiendo.

Me encuentro: INOCENTE.

8.- ¿Haz dicho NO haber leído un libro para quedar bien con los demás?

Tampoco, creo que cada quien es libre de leer lo que le cause más emoción, con lo que se sienta bien consigo mismo, que le ayude, por diversión o por conocimiento. Cada quien elije sus propias lecturas y no está obligado a hablar de todas y cada una de ellas, hay lecturas que son para compartir y otras que son para uno mismo.

9.- ¿Te saltas las páginas cuando el libro no va muy bien por esas partes?

¡Qué horror, no! Creo que es en esas bajadas cuando podemos apreciar la intensidad de las subidas, cuando agradecemos al autor qué tan alto nos puede llevar cuando el libro se compone.

ME DECLARO: INOCENTE.

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10.- ¿Hubo sagas que leíste en desorden?

Casi no he leído sagas pero todas las he leído en orden, de otra manera no.
Me declaro: INOCENTE.

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