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El hombre invisible

Qué tal Galletas?
Espero que lean esta muy curiosa e intrigante novela, el hombre invisible escrita por H.G. Wells, para lo cual les hize esta reseña:

El libro nos presenta a quien será nuestro misterioso hombre invisible, quien tiene comportamientos antisociales, nadie le havisto la cara xD, literal, nadie sabe cómo es físicamente pero sí tiene actitudes muy groseras y cortantes por lo que en el pueblo, Iping, rápidamente va adquiriendo el desprecio de los pobladores, en especial de la pobre casera, dueña de la posada en donde él se hospeda ya que pasa el tiempo y este muy grosero y cortante hombre invisible deja de pagar la renta, la casera lo presiona para que pague lo que debe y se marche y él se enfurece tanto que se destapa la cara, se quita los vendajes que lleva, las gafas, el sombrero y se deja “ver” tal cual es, transparente, la casera y los demás vecinos le tienen miedo porque piensan que se trata de un fantasma.

Ser invisible es una desventaja ya que tiene que guardar ese secreto, tiene que conseguir un disfraz para volver a ser visible (y aparte tiene que tener ropa para no sentir frío ni el suelo duro), tiene que comer y dormir pero no tiene dinero ni casa propia por lo que en modo invisble tiene que robar comida y encontrar un lugar en donde pasar la noche, se da cuenta de que obtenerlo de un centro comercial o casa es muy difícil ya que o lo consideran como ladrón o como fantasma, así que el hombre invisible toma como rehén a una persona para que lo alimente, le cargue sus libros y contenedores químicos, y aparte este rehén tiene que mantenerse obediente y callado y hablar de la condición del hombre invisible.
El rehén logra escaparse tras varias amenazas muy feas y tratos horribles recibidos, da aviso a la policía y el pueblo entero ya lo busca.
El hombre invisible logra escapar y llega a una casa solitaria en las colinas, una tranquila casa que es precisamente de un científico que había estudiado junto con él en la Universidad.

Aquí el hombre invisible se siente en confianza porque está con otro hombre de ciencia y le revela un poco cómo es que logró volverse invisible, las ventajas que él creía que tendría y también las dificultades por las que a pasado, así como la manera inmoral de cómo obtuvo los recursos para financiar su investigación.

Le propone al Dr. Kempt formar una alianza para así imponer su régimen del terror, por lo que nuestro buen científico y amigo, el Dr. Kempt logra ver que el corazón de Griffin está lleno de odio y rencor hacia la humanidad, y que el conocimiento que el tiene no le beneficia a nadie por lo que le tiene una trampa al hombre invisible para atraparlo de una vez por todas.

No les quiero hacer más spoiler pero tampoco me quiero quedar con las ganas de decirles que Griffin obtuvo su merecido.

Con este libro nos damos cuenta de todo lo que puede parecer disparatado se puede lograr gracias a la ciencia pero que si no tiene como finalidad el bien común de poco sirve ese conocimiento. No todos los científicos son malos como Griffin, que no tenía ni tantita ética, sino que hay científicos como el Dr. Kempt que aparte de investigar mucho tienen un amplio sentido social y que esta misma responsabilidad social es aún más fuerte que sus aspiraciones científicas.

Este es un libro que invita a reflexionar acerca del uso de los conocimientos científicos y también le da la bienvenida a la curiosidad a los avances que la ciencia puede tener si se aplican al bienestar de la sociedad.

Lo que me gustó es que en un inicio el libro parece que es de terror, de miedo pero a medida que vamos caminando con aquellas palabras a ese miedo y a ese misterio les va ocurriendo una metamorfosis y da lugar a la curiosidad y fascinación.

Ya casi acabo mis Galletas, sólo quiero decirles que detecté dos cositas más que me llamaron la atención mucho, primero; que me sentí identificada con un personaje de ahí, quien iba saliendo de la librería con obviamente unos libros con etiquetas amarillas y después se subió al carruaje, esa soy yo 🙂
Y segundo, me encantó encontrarme al gato de Alicia…