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El Hobbit (primeras impresiones)

¡Qué onda Galletas!
Creo que para estas alturas ya es claro que aparte de hablar de este libro, también hablaré de mis sentimientos, de en qué me hizo pensar y qué recordé con esta lectura, mezclando así mi vida personal con mi experiencia lectora.

Bueno, este libro me llegó en un momento perfecto, de una forma repentina, no me lo esperaba, me lo trajo la Sra. Lou, ella se acordó de que yo quería leer ese libro y cuando la recibimos, platicamos un ratito y sólo hasta el final me dijo del libro, lo ví con tanta emoción, quería grita: “Wóooorales 😀 ” pero me contuve lo más que pude aunque sí se notó mi sonrisota, y sentí que había llegado la Navidad :), en pleno mes de Junio

Esta conformado por capítulos que no son largos pero tampoco tal cual cortos, son vitales, el autor sabe narrar con humor y lleno de sentimientos aquél mundo verde de magos, enanos, mapas con runas que se leen a través de “x” o “y” estado lunar mediante elfos, cada que lo leía me sentía que estaba en el bosque cerca de la colina del agujero Hobbit, él también estaba en casa hasta que le propusieron una aventura, y con esa propuesta del mago Gandalf, y del hada madrina, nosotros también salimos de casa en busca de lo que se creía perdido pero que es nuestro, con todo, nos aventuramos para llegar hasta la lejana montaña, sabíamos que en el camino habría muchos obstáculos, pero fuimos con determinación, en grupo.

Sabíamos que al llegar a la montaña del tesoro estaría un ladrón, llamado Smaug, en forma de Dragón maldito, que dormía con los ojos abiertos vigilando con ansias aquél tesoro labrado por los enanos con tanto esfuerzo, aquel tesoro que no era de ese miserable Dragón, que destruyó un pueblo antaño bien lindo, pero ahora, vamos a algunas similitudes de este relato con lo que, nosotros, como equipo, vivimos en ese viaje que hicimos en mayo, 2020.

Como sabrán, las clases en prácticamente todo el planeta tierra son en-línea, el home office se ha desarrollado sobre manera en un par de días y las plataformas como zoom, skype o incluso Youtube cobran más fuerza para la educación.

Antes de eso yo era una estudiante que iba físicamente a clases, para eso tenía que rentar un cuartito cerca de la escuela, que está en la ciudad lejana, no era algo que resonara en mí ya que ese era el estilo “tan cómodo” que llevaba, entre comillas porque lo comparo con el actual, llegaron las vacaciones y todo “normal” , regresé a casa, en la bella y pacífica provincia, después, cuando las vacaciones llegaron a su fin estaba preocupada porque la universidad había cancelado el siguiente trimestre presencial y las noticias de la reanudación del mismo eran hasta nuevo aviso.

Pasaron los días y yo estaba haciendo lo que más me apasiona, leer en mi agujero-hobbit, comer al estilo hecho en casa (muchas veces por mí), pan tostado con rica mantequilla y azuquitar (obvio no mucha, porque cuido mis niveles de ingesta de azúcar) total, que ese tiempo el Sr. Bolsón y yo éramos la misma persona, compartíamos aquél delicioso estilo de vida.

Hasta que un día llegó un hada madrina, muy real, y en sueños me dijo:

“Deberías de tener más cuidado con esta situación, no tomártelo a la ligera, date cuenta que esto va para largo”

A pesar que sí veía que se estaba nublando el cielo, lo veía hasta allá, lejos, en el horizonte, y creí que no llegaría hasta mi colina pero ¡Oh, sorpresa!

Las noticias de que el siguiente trimestre no sería presencial (éste que estamos viviendo) fueron sinónimo de que aquél cielo nublado en aquél lejano horizonte ya estaba sobre mí, en mi pedacito de cielo, y con esto me refiero a la angustia de pagar la renta de aquél cuarto que ya llevaba mucho tiempo que, por vacaciones, por periodo de incertidumbre y ahora por clases on line ya sólo me representaba un gasto, más que una inversión para mi educación, pero yo creí que, a pesar del abrumador trueno que escuché del cielo nublado sobre mí, creí que sólo llovería en tiempos de sequía por alguna aislada anomalía, y pagué un mes de renta, creyendo que para el siguiente mes ya estaría de vuelta ahí, aún viendo cómo caía el agua a cántaros y se formaban los granizos.

Llegamos a ese segundo mes, en ese lapsito de tiempo creí, “ingenuamente” que regresaría a ese lugar, a esa montaña en donde rentaba y que estaban ahí mis tesoros, creía que el dragón, que por tanto tiempo convivimos con él creyendo que era un guardia de seguridad para todos los enanos que teníamos ahí nuestros tesoritos, nuestra renta, cuidaría del lugar, ahí sí fui ingenua, subrayado, el entre comillas de más arriba es porque quiero hacer hincapié en ese apego que tenemos a lo que conocemos, a que cómo iba a tener un estilo de vida con clases online, a que de repente todo estaba dando vueltas, no tenía sentido, a esa confusión, por la que todos pasamos y que yo lo llamé “ingenuamente” para resumir, pero escribiendo ahora, la palabra ahí debería ser: inocentemente.

Como les dije más arriba, mi hada madrina es real, tanto, que para que yo logre conseguir un lindo vestido, zapatos, proyectos, metas, ella me da consejos, como en la vida real, no me los aparece así con una nubecita de estrellas y ya están instantáneamente, no, me da consejos y me enfoca, me motiva. Hay también quienes en estos tecnológicos tiempos les llaman personal coach.

Ella me aterrizó los pies, después de tanta confusión por el nuevo estilo de vida, me dijo que me enfocara, me dijo que tener mis tesoros con un dragón que irrumpe tu privacidad sin mi consentimiento y que habla mal de uno, que le intenta poner a cada rato trampas para nada vale la pena, y que encima se le estaba pagando una renta por un lugar que ya no volvería a ocupar era un total desperdicio de dinero.

Así que el mago Gandalf a Bolsón y la hada madrina, mi coah personal nos motivaron para ir aquellas tierras lejanas, a sabiendas del peligro que habría en el camino, y así inició nuestra aventura, así fue como trajimos de vuelta nuestros tesoros.

Solicité un servicio de mudanzas después de haber cotizado con cuatro empresas distintas, la que me brindó confianza y precio obvio fue la elegida, así nos aventuramos los tres mosqueteros al viaje, rumbo a Iztapalapa, zona de alto contagio de covid, que como lo sabíamos, llevamos todas las medidas de protección.

Antes de solicitar el servicio se le avisó al dragón que el contrato en su montaña no se renovaría hasta que se pintara un mejor cielo para todos, y, a través de la línea telefónica, lo escuché decepcionado de tener una inquilina precavida.

El día de la mudanza salimos temprano, íbamos con buen ánimo, claro, entre más avanzábamos en el camino, con más dificultades se iba encontrando Bilbo y los enanos, con aquellos stragos, lobos… y nosotros con un panorama triste para muchos comercios, cerrados.

Cuando llegamos, mi compañía me dio un espacio para reencontrarme/despedirme de ese lugar que era mi cuarto de estudiante en aquellos días, un minidepa, como le llamaba en mi mente.

A pesar de que esta vez tenía no tantas cosas, la mudanza tardó, envolver los tesoros = libros, la escaladora, las cobijas, los trastes de cocina, artículos de limpieza e higiene, valla, todo lo que suele haber en un cuarto de estudiante off line.

Cuando finalizamos se le avisó al Dragón para entregarle el cuarto, limpio y en orden y para que él nos devolviera el depósito. Se tardó meses, para Bilbo, en llegar a la montaña, para nosotros, sentimos que pasó ese tiempo en lo que llegaba el Dragón, que nos dejó esperando ahí mucho tiempo como si nuestra casa estuviera al lado de la suya, como si fuéramos sus vecinos.

Cuando por fin se dignó en llegar a sólo ver el cuarto, porque llegó con las manos vacías pero bien maquillado, el dragón hizo ademan de querer dormir, y se echó con todo su peso a la cama. Y nosotros así de: “Este, pues revisa el cuarto, te lo estamos entregando para ya irnos, no para verte dormir”, desde luego, eso sólo lo pensamos, después de esos momentos de esperar, del “silencio” incómodo, que más bien fue el espectáculo incómodo que hacía el dragón, se paró de la cama y dijo que estaba sucia, sin mirarla, sólo “lo sabía”.

Y no quiso salir de ahí, no quiso tener que dar la media vuelta, entrar a su mohosa cueva y entregar lo que nos pertenece, el depósito, quiso quedarse, bueno, robarse todo.

Ladró que nos depositaría el importe que sobrara después de que alguna empresa vía internet le fuera a lavar el colchón, que ella estimaba sería prácticamente la totalidad del mismo, el ladrón pensaba que su palabra tenía valor pero no nos pudo engañar ya que nunca se ha escuchado que un dragón ladre, ni que ningún dragón regrese lo que no le pertenece, ni que solicite servicios vía apps cuando ha realizado ninguno nunca antes ni mucho menos pagaría por ellos.

Hasta esta parte del libro El Hobbit las similitudes entre nuestra aventura y la del Sr. Bolsón coinciden.

Se trató de entrar en razón con aquella ladrona de dinero, pero exigía respeto, más del que ya se le estaba otorgando al momento de declararle que ella, en su calidad de dragona, se había echado a la cama para ensuciarla a propósito, que el cuarto se le estaba entregando limpio, funcional, en orden y en consecuencia ella debería entregar nuestro dinero.

No lo entregó pero nos dimos cuenta que no valía la pena estar ahí, en ese lugar tan lejano de casa, hablando de lo nuestro con alguien que no sabe ganarse lo propio, lo más importante, los libros, y todo lo demás, ya estaba en la camioneta, ya listo, ya nos teníamos que ir de ahí.

Qué bueno que salimos de esa “montaña mágica”.

Yo creo que el respeto es para todos, incluso a los dragones, como lo vivimos aquella vez, que se le habló con respeto, en aquellas tierras lejanas, si hay un acuerdo de por medio, si una parte está cumpliendo y la otra no, y es ésta parte incumplidora quien exige respeto, y no quiere cumplir muy a su beneficio, se rompe el hechizo, esa magia que une, esa parte la rompió ella misma, y así como puede ser llamada, con más misticismo, más al estilo de Tolkien, Dragón, también ahora, en estos días más directos, puede llamarse: Rata.

Puedo concluir que los más importante, regresar sanos y salvos a casa, fue lo mejor. Esta noche leeré el último capítulo de este libro: El Hobbit, me enteraré de cómo le fue a él, espero que también regrese a su aguero-hobbit, a degustar su rico y delicioso cafecito con galletitas de nuez caseras, y un buen libro de aventuras.

Con ganas de recordar, y dejar plasmada la idea de que ustedes luchen por lo que es suyo, a pesar de la gente sin escrúpulos, me despido, les envío un fuerte abrazo digital a cada una de mis Galletas xOXo, ¡excelente tarde!
#🍪📚☕

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El Gran Gatsby (Reseña y Opinión)

EL gran Gatsby, novela publicada en 1925, refleja con personajes simbólicos a la sociedad neoyorquina de su época, los alocados años 20’s.

Se ha ganado su lugar entre la literatura clásica, aunque no fue bien vista por los críticos cuando se publicó la primera edición y al autor murió creyendo que su grandiosa obra había sido un fracaso.

Ahora, en estos nuevos años locos 20’s, quienes hemos leído esta novela que nos deja un marcado sentir de nostalgia, tristeza y que vemos este mundo, que lo sentimos a través de la voz narrativa de Nick Carraway, nos preguntamos, ¿Qué de malo le vieron a esta obra, de fácil lectura pero profundas revelaciones, de personajes bien delineados pero adquiriendo más relevancia aún las metáforas, retratando así a esa sociedad?

Comprendamos un poquito mejor a los personajes, primero, nuestro guía “turístico” por este mundo: Nick Carraway, hombre común, como de 30+ años, de ambiciones modestas, con buena disposición al trabajo para ganarse su lugar en el futuro, cuyo lema heredado por su padre es: <<Siempre que sientas que vas a criticar a alguien>>, le dijo, <<sólo recuerda que no todas las personas en este mundo han tenido las mismas ventajas que tú>>.


Ahora Tom, que es esposo de la prima de Nick, un tipo deportista, millonario, mujeriego, con ojos refulgentes y arrogantes dominando su rostro, con frases como: <<Ahora, no creas que mi opinión al respecto de estas cosas es definitiva>>, le dijo a Nick <<sólo porque soy más fuerte y más hombre que tú>>

La prima de Nick, Daisy, esposa de Tom, mujer joven, de la clase alta, de risitas encantadoras pero absurdas, ojos resplandecientes y boca radiante, voz murmurante cantarina, aunque tiene muchas cosas como belleza, fama, ropa cara, esposo millonario, ella lo ha pasado muy mal, se define como: bastante cínica.

Por casi último: Jordan Backer, jugadora profesional de tennis, amiga de Daisy, flapper girl.

Cada personaje representa un concepto característico de la sociedad neoyorkina de los años 20’s en donde el exceso en fiestas, lujos y fortuna era normal. Como mencioné, las metáforas y personajes simbólicos, ese espectacular a mitad del camino, entre la clase rica y pobre, aquél anuncio del Dr. T.J. Euckleburg, aquellos ojos que en continuo silencio todo lo observan y el faro de la luz verde, representa la esperanza por un futuro que nunca llegó a ser como Gatsby pensó.

Falta Gatsby, EL GRAN GATSBY, es el personaje / concepto más debatible para mí y que ustedes conocerán su verdadera identidad a través de la lectura, aquí sólo será la incógnita más importante en la reseña.

Bueno, pues a grandes rasgos, el multimillonario Gatsby se entera que su vecino, Nick (de la clase media), es primo de su exnovia y se hace su amigo, lo invita a sus lujosas y deslumbrantes fiestas, le cuenta a él un poco de su vida, se sincera y le pide ayuda para conquistar a su prima aunque ambos saben que ella está casada con el también millonario Tom pero también ambos saben que Tom aparte de que no la ama, la engaña, y saben que Daisy cada vez se ve más apagada por el vacío que hay en su vida, por lo que Nick, que siente más simpatía por Gatsby, porque él sí lo llegó a conocer, y para nada era arrogante aunque tuviera todo ese dinero, como Tom sí lo era, sino que era un vecino muy amable y generoso, hasta le llegó a ofrecer un trabajo más cómodo y mucho mejor remunerado, pero Nick no aceptó, también, le contó cómo es que había llegado a amasar aquella gran riqueza que él poseía, un secreto muy bien guardado, entonces Nick reúne a Daisy en su casa con Gatsby y el reencuentro entre ellos es casi casi poético, el amor que Gatsby le guardó a su ex novia que dejó de ver por cuatro años no hizo más que aumentar, junto con su riqueza, ella, Daisy, queda impresionada, se enamora, vuelven a salir de paseo, la invita a sus fiestas, le compra cosas, todo lo que ella ya tenía pero ahora envueltos en el apasionante manto del enamoramiento, y por un instante de felicidad, vuelven a ser jóvenes, a ser lo que siempre quisieron.

Después, la realidad cobra fuerza y Tom empieza a sospechar y sentir celos de Gatsby, primero por su fama y fortuna, que él desconoce su procedencia y porque es muy “conocido” entre la alta sociedad, bueno, al menos sus fiestas lo son, después, porque nota que su esposa le presta más atención, salen muy a menudo y está cada vez entusiasmada… Tom sospecha más, le molesta.

Recordemos que Tom es un mujeriego y él tiene a otra mujer en NY, que también está casada pero su esposo le aburre mucho, y cada que ve a Tom, se entusiasma, como Daisy con Gatsby.

Ahora, hasta esta parte de infidelidades le voy a parar, para no serle infiel al libro, ni a ustedes, queridas Galletas lectoras, lo que viene es la parte metafórica, el retrato fiel a la sociedad está desde el inicio pero su comportamiento lo vivimos a través de conceptos, a mí me dejó una sensación de vacío, de tristeza, de melancolía…

Pasé por un bloqueo lector, hace mucho, bueno, hace algunos meses, que leí este libro y no pude hablar de él, sentía el peso del ¿¡pero cómo…!?, sentí la soledad, la falta de calidez por parte de la sociedad, el exceso de interé$, la continuación de la vida pero con grandes pérdidas morales…

Hasta hoy, Miércoles 10 de Junio es cuando me siento a escribir la reseña, a desahogarme de esta lectura, a revivirla…


Apelé a mi memoria, no quise como tal releer todo el libro (como con otros que sí me han dado muchas ganas de releerlos: El complot mongol, La hora sin diosas), precisamente porque no me gustó el vacío que experimenté con la decisión de tal personaje de dejar, así como se deja un pañuelo usado a….

Lo que sí es que lo consulté, tanto el prólogo de Abdul C. Bornio, que escribió para Editores Mexicanos Unidos, colección: Grandes de la Literatura, que es el ejemplar que tengo y claro, de las frases que subrayé y ya anoté en mi libreta de frases, no todas, sólo las necesarias para recordar la obra, y también me leí algunos párrafos iniciales, para que los personajes se re-introducieran a mí, estas partes las leí y el deleite de la prosa de Scott Fitzgerald vuelve a sentirse de-li-cio-sa.

Ya me voy porque un amigo me ha pedido consejo y tengo que dar el mejor, leeré su caso y después, la tarea 🙂 (ehm sí, me gustan las clases en línea por cierto y las presenciales, también.)


Con amor y cariño:
#LaGalleta Libros y Café
#🍪📚☕

P.D. Les dejo una pregunta que me ha surgido:

En estos nuevos locos años 20’s, ¿Qué aspectos morales se están quedando atrás?



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Matemáticas para las Hadas, primeras impresiones

Ayer tuve una noche muy linda, mágica, gracias a mi amigo virtual Rodo, quien llevó a cabo una charla entre booktubers mediante transmisión, para mí es una de las mejores que he visto, que mas humanidad me han transmitido.

Mi tiempo invertodo ahí valió tatolmente la pena.

Gracias Rodo!

Entrevistó, dialogó, charló con El Libro Minuto y quienes nos unimos a la plática mediante el chat en vivo.

Él mencionó algo que es muy importante para quienes queremos recordar lo que leemos (y más situaciones), comentó que en una entrevista a Carlos Fuentes, en casa del propio escritor, Carlos, mencionó que se le hacía muy feo terminar un libro y pasarse al siguiente, es cruel, como si no te hubiera transmitido nada, y que él acostumbraba a hacer una pequeña reseña/crítica, plasmar la idea principal, qué había entendido, cómo le había parecido, eso, en ese instante, le pareció al Libro Minuto un tanto de flojera, él lo admitió en el envivo, que cuando era joven, la idea de escribir una reseña al terminar un libro le daba flojera… sin embargo hoy eso hace, y ya lleva tiempo, se nota en su manera clara y precisa de hablar, en la claridad de sus ideas, en su forma amena, en su humanidad.


Hoy terminé de leer Matemáticas para las hadas, de F. G. Haghenbeck, lo dejé de leer algunos días ya que tuvo un final, que le dio un vuelco completísimo a la historia, tanto, que de ficción histórica parece un libro de thriller psicológico ya que JAMÁS me imaginé que la historia, la vida de Ada Byron sufriera eso de tal personaje, lo odié, ¡¿Cómo puede existir alguien así?! ¡¿Cómo le pudo haber hecho eso a su propia —-?!

Bueno, me dió un bloqueo lector distinto a los pocos bloqueos lectores que había tenido, por ese sufrimiento que Ada experimentó a manos de aquella Sra… que no se le puede llamar {{{{{

El caso es que lo acabé y lo puse en su lugar en el librero, obvio un lugar temporal ya que como nosotros, los libros van de paso por esta vida, que espero se queden lo más que se pueda, que me acompañen a lo largo de mi vida mis bellos y fieles amigos: LOS LIBROS.

Bueno, y mientras contrastaba su altura, igual a la de los otros dos libros a su derecha, me dije:

-No es justo que lo deje aquí, seguro mañana o otro día lo releeré para hacerle su reseña, y tener bien en claro sus ideas pero, algo dentro de mí sabía que si lo dejaba ahí, “mañana” no le llegaría, lo pospondría más.


Y recordé las palabras que El Libro Minuto recordó en aquella entrevista, diálogo, charla con Carlos Fuentes en casa del autor de Aura y demás compañeros por parte de su trabajo, y por eso estoy escribiendo esto, que sé no es propiamente acerca de Matemáticas para las Hadas, pero es escribir, es escribir acerca de aquella noche (ayer) en donde me transmitió eso, lo reforzó, ya que con el paso del tiempo, yo también escribía unas líneas acerca de lo que me había dejado el libro, gracias al canal, a que me quiero desarrollar como booktuber y hacer cada día mejores reseñas, subrayar en los libros es importante, pero es BASTANTE POR MUCHO, ESCRIBIR EN UNA LIBRETITA las primeras impresiones al leerlo, para que la memoria fresca perdure, pero es aún más importante estar leyendo con una libretita al lado para ir anotando lo que nos va gustando del libro, LEER TIENE UN COSTO, Y ESE COSTO ES ESCRIBIR acerca de lo que se lee, de qué te va gustando, qué libros te va recomendando el mismo libro o personas que se te hacen interesantes y las agendas para tener más probabilidades de conocerlas después.

Ayer inicié con esta fase, con la de ir leyendo y anotando A MANO, al mismo tiempo, me acompañó Hannah Arendt, fue algo pesado, debo admitirlo y también que por lo que va de La hora sin diosas no me resultó tan fascinante como Lou, incluso como Maal, ellas tenían ese saborcito que da a la vida un tono cordial, Hannah es un poco más seca, un poco más analítica, como yo, no tan coqueta y está obsesionada por su profe de una forma que yo no lo he estado con ninguna persona.

Bueno, el caso es que leer tiene su precio, y ése es escribir, y más si se quiere contar la historia después, decir, transmitir una partecita de lo que nos transmitió, ya sea para reseña o para contar a mí misma del futuro, para que la younger Greta talks with The Future Greta.

Para leerme.

Y en este caso de las primeras impresiones me parece adecuado escribirlo a máquina, a compu y en esta plataforma que forma (xD) parte de las redes sociales, creo que eso es lo bonito de las redes sociales, contar la mejor versión de nosotros mismos, y obvio la mejor versión no es una aquella en donde todo sea feliz y contento, NO, LA MEJOR VERSIÓN ES AQUELLA EN DONDE BRILLA NUESTRA ESENCIA, en donde nos mostramos tal cual somos, con nuestros sueños frustrados, con nuestros errores y pesares, con nuestras dudas y miedos, nuestras inquietudes, mis inquietudes, mis ganas de escribir, de dejar una constancia, una huella de mí, hoy Min está aquí conmigo, estaba hace ratito echadito como Pavo con sus manitas para sí, como durmiendo, pasando el rato conmigo, entre mi libreta de frases y el libro del título de esta entrada, y con esto, que casi no he escrito nada de ese libro, se nota la importancia de escribir lo que nos marca, ya sea para bien o para mal, para desahogarnos, ya ven cómo ayer, terminado el en vivo tuve que haberlo escrito, para sacar todas esas emociones, esa alegría y esa calidez que me llenó, para hacer una transferencia de energía, para contagiarla a alguien más, para no quedármela yo solita…


Ayer terminado el en vivo me puse a leer pero, no sé, una parte de3 mí se sentía triste de que hubiera acabado, otra de mí quería leer pero estaba muy alegre, quería más transmisión, mi mente lo estaba procesando y me obligué a leer, pero era pesado, entonces cerré los ojos y estaba saboreando lo que la transmisión me dejó, era mucho, y se me hizo una manera de procrastinar seguir saboréandolo así que me puse a leer, libretita en mano y Min queriendo tomar el lapicero…
Por eso ella, que tanto admiro, se me hizo un poco aburrida.

Tuve que haber escrito, expresar mi energía de manera productiva, no leer.

Éste es el costo de disfrutar/soportar la vida, DE ESTAR VIVO, es transmitir aquello que sientes con mucha intensidad. De preferencia ese mismo día, cuéntatelo, a manera de diario, lo he hecho con situaciones que me tenían devastada y me ayudó a tener claridad.

Ayer hubiera estado perfecto haber escrito del envivo, pero la ignorancia de ésto, la falta de, más bien, y la rutina, me ganaron.

Pero el ayer no exite, y es mejor tarde que nunca: por eso EXISTE HOY.

Bueno ya, pasando a Matemáticas para las Hadas, es la historia de Ada Byron, mujer aristócrata que no conoció a su papá, un poeta.

Su madre le ocultaba su pasado, le ocultaba detalles de su padre, ellos, en algún momento, se enamoraron, tuvieron una preciosa niña, de ojos muy azules tiernos, pero llegó un día en que se acabó el amor entre los padres, y es que ella, bueno, aquí vienen los spoilres, era una mujer ULTRA recatada, y volvemos a lo mismo, somos humanos, no hay porqué aparentar una perfección ya que todos sabemos aquello no existe, no hay porqué sonreír siempre ya que también sentimos dolor, bueno, continúo, ella no se dio cuenta (porque estaba enamorada del poeta maldito) que él era un mujeriego y que también tenía sexo con algunas personas de su mismo género, le causó mucho asco a la Sra. que también se enteró que su esposo tenía relaciones íntimas, incesto, con su propia hermana, se divorciaron y digamos, por lo que entendí, que la mamá estaba consiente de que la niña era un ser inocente en medio de aquella disparatada ecuación, y la quería, pero también le daba asco porque era fruto, un 50% de aquel pervertido, entonces, al ir creciendo la niña y preguntar por su padre, la madre la rechazaba, es normal que los niños pregunten por su padre o madre cuando este falta, y se le debe de dar una explicación clara y honesta de porqué no está con ellos, porque sino se le causa mucho daño a esa personita inocente, creyendo, tal vez, que papá o mamá se fue porque no los querían, y crecen con esas ideas.

Bueno, Ada tuvo una vez un mágico encuentro con un fauno. Sucedió después de que su madre la abofeteara por estar leyendo un libro de poemas, si no mal recuerdo, le había prohibido leer aquel libro, le pegó una cachetada y con su anillo cortó el labio de Ada, que sangraba, ella, la pequeña inocente niña, salió corriendo con llantos en los ojos y sangre en los labios al bosque, en donde, después de un tiempo, se encontró con el rey Orfeo, un fauno que le regaló una maquinita de música, y ella quedó maravillada, ¿Cómo de puro metal podía producirse aquella música digna de las hadas? y pensó, si una máquina puede hacer música, también puede hacer cuadros de arte, retratos, limpieza…¡mi tarea! para que yo pueda disfrutar la vida, aquí en el bosque, encontrar a las caprichosas hadas…


Es una historia muy bonita porque la niña, Ada Byron, se desarrolló con ese mundo mágico, creía que tenía un amigo elfo, tenía esa pureza de tener como amigos a esos seres, tenía la ilusión de conocer quién fue su papá, si la quiso…pero también tenía la obligación por parte de su mamá de cumplir con tareas matemáticas, que le fueron interesando porque su mamá, que a veces, a veces comprendía a su criatura, le dió a llenar un cuadrado mágico, le dijo que era un acertijo difícil de lograr, que ella había resuelto uno y la habían publicado en el almanaque de las matemáticas, y Ada, que por necesidad mamífera apreciaba a su mamá aunque la tratara mal, le tomó gusto.

Sí se estuvo quebrando la cabeza para contestar aquél cuadrado mágico pero todo fue tomando sentido con la ayuda de su amigo, el Rey fauno, que le comentaba, a tarvés de cartas, cómo solucionarlo y cuando lo hizo, su mami se alegró tanto que ella se sintió que pertenecía, y por eso, desde mi punto de vista, fue muy fuerte para las matemáticas, a a pesar de que no lo estudió como carrera universitaria, pero claro, eso no siempre es garantía de ser bueno en lo que se estudia.


Ada es una compañera que me ha ayudado y enseñado mucho, una mujer con un potencial enorme, una niña inocente, muy linda, creativa, inteligente… pero con muchas dudas afectivas en su interior, fue una joven guapa, que supo enfocar sus energías en un proyecto que llega con mucho eco hasta nuestros días, Ada, gracias por dejarme conocerte a través de la pequeña Gran máquina que son los libros, ya estamos con otras máquinas y tu propósito para la máquina diferencial cada vez es más y más tangible.
Una máquina que haga todo por nosotros.

A pesar de que dije que es una historia muy linda, también es mega trágica y es aquí en donde digo que eso nos muestra tal cual somos, seres intensos, con mucho dolor que vamos acumulando a lo largo de nuestro paso por esta vida, con muchas anécdotas que queremos transmitir pero a veces, por el estilo de vida que llevamos, olvidamos…pero que viven en el fondo de nuestro ser. Es una historia muy humana, se siente como documental bien hecho, no aburrido, por si te lo estás pensando en eso eh? Reconsidera asociar aburrido con documental, por favor.

El final se me hizo feo, me dolió y por eso suspendí mi lectura, a menos de 4 páginas por acabarla, esta noche lo he hecho y quiero preguntarles, saben hacer programas para computadoras? Ada Byron los hizo cuando no había ninguna sobre la faz de la tierra, no como las concebimos actualmente, que hay más de un billón de ellas.

Hasta aquí le voy a parar con estas primeras impresiones de Matemáticas para las hadas, que afortunadamente no es perfecta pero sí puede mejorar, que es de lo que se trata la vida, como verán la mezcla de ideas es debido a que no escribí en su tiempo lo que debía haber escrito, se traslaparon.
Necesito regresar para hacer la reseña del citado libro y todos los demás que he leído en cuarentena, ya que, en estos días, leer por leer ya no me sabe, tengo que escribir acerca de esos libros 🙂


—-* para no spoilear


Con cariño y cansancio en los ojos por escribir a altas horas de la noche, después de la tarea universitaria,

#🍪📚☕

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ROSA DE JUNIO Juventino Sánchez de la Vega

ROSA DE JUNIO
Juventino Sánchez de la Vega

I.

A la hora del canto y de la rosa

naciste, Amor, tras de la dura espina,

y te bañó en su sangre peregrina,

de la espuma del mar la núbil diosa.

´

Amaneciste, Junio, en la amorosa

quietud primaveral que se adivina,

un sueño de color de aguamarina

que rueda hacia la muerte silenciosa…!

´

Amaneciste azul cuando el rocío

te llevó su mensaje en plenilunio

y de jacintos el undoso río

´

desbordó la vida. Mi antelunio

pasó… y al madurar el sueño mío,

brotó la rosa en el jardín de junio…!

´

II.

¡Junio, tú nos miraste en ese instante,

en que toda emoción se primavera

con la sangre fluvial de la primavera

rosa que se degrada palpitante!

´

La espina de la rosa fue punzante

y después del dolor, en larga espera,

enfloróse de rosas la pradera

y así quedó mi corazón sangrante…!

´

La primavera nos tendió su alfombra,

la vida me ciñó con sus abrojos

en la raíz de mi dolor que asombra…

´

espejos de la noche eran sus ojos

y en ellos se asomó mi leve sombra

de amor para besar sus labios rojos…!

III.

Y mis labios sangraron con los besos

en mi afán de sorpresa enardecida,

hasta que fue mi boca roja herida

en la nieve callada de los rezos…!

´

Del amor madurándose los brezos;

pasó la noche clara de la vida,

y celosa la aurora amanecida

entre espinas halló mis labios presos…!

´

Y quiso deshojar la rosa mía

con sus rosados dedos, en la duna

mas, con mi sombra la cubrí en el día,

y así, mi amor, bajo la noche bruna,

la libró de la nieve que caía

cual navidad de pétalos de luna…!

´

IV.

Tan tierna era mi rosa, que el aliento,

podría deshojar, tras de la ausencia,

su corazón de dulce transparencia

como las hojas que calcina el viento…

´

El hálito se hallaba somnoliento

en el más verde gay de la conciencia,

y pura con sus galas de inocencia

la guardó en su jardín el pensamiento…

´

Y abierto ya el botón de su clausura,

apenas la mirada luminosa

la tocó desde lejos con ternura,

´

y volvió a su retiro más ansiosa,

a hundirse del silencio en la negrura

el dulce tono amarillo de la rosa.

´

V.

Hace tres años, junio, mi esperanza

reverdece en el campo de la aurora,

y el corazón en la penumbra llora

con lágrimas de sangre… ¡su añoranza!

´

Se nutre del dolor y la olvidanza

en esta aguda soledad sonora,

y en la callada música, -deplora-,

el amor que se fuga en lontananza…!

´

Pero el alma es la rosa de la vida,

la rosa mía que por siempre dura

y aunque está desangrándose mi herida,

´

¡ay!, por haber tocado su hermosura,

más allá del espacio, presentida,

responde de mi voz a la ternura…!

´

VI.

¡Rosa del corazón, -ingente llama-,

raíz de mi ternura y mis dolores,

rosada quinta esencia de mis flores,

mi juventud te dice que të ama…!

´

La lis de tu presencia me reclama

como el único amor de tus amores.

¡Clávame con tus grafitos punzadores

y luego mis heridas embalsama…!

´

¿No ves que la esperanza es el rocío

que la mañana de sus ojos vierte,

lo mismo en primavera que en estío?

´

el corazón solloza por no verte…!

¡La vida de jacintos es un río

en ruta silenciosa hacia la muerte…!

´

VII.

Pero llevo en mi ser tu geometría

¡Oh rosa triangular de Cardinales

pétalos -elementos esenciales-

donde está la más alta trilogía…!

´

Por eso yo te llamo toda mía

y en el jardín de Junio de liliales

crepúsculos, del llano en los cristales

te ciñe la más pura poesía…!

´

Ciñe mi voz tu roja transparencia,

y en el aire tu aroma se adivina,

se dibuja en la nube tu presencia,

´

y en la más onda concha submarina,

eres la rosa perla de la esencia

de mi sueño color de aguamarina…!